LA CHIQUITANIA

La región de la Chiquitanía debe su nombre genérico a la provincia de Chiquitos por los habitantes originarios de la zona, los Chiquitos o Chiquitanos. En ese lugar se establecieron las Misiones Jesuíticas a partir de la segunda mitad del siglo XVII (desde 1691 hasta 1760). Quedan como un legado extraordinario porque son las únicas misiones jesuíticas en Sud América que no fueron destruidas luego de que los jesuitas fueran expulsados de las colonias españolas. No se tratan de ruinas sino de pueblos vivos, con gente que sigue yendo a misa en las mismas iglesias majestuosas, a disfrutar de los mismos conciertos de música barroca, como lo hacían entonces cuando los jesuitas regían las misiones hace tres siglos atrás.
Las majestuosas iglesias diseñadas por el arquitecto y músico jesuita suizo Martín Schmidt han sido declaradas por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Misión Jesuítica de San Javier
Su iglesia de estilo barroco fue construida entre 1749 y 1752, y restaurada entre 1987 y 1993, pertenece a la primera misión jesuítica de Chiquitos fundada en 1691. Esta edificación invita a recorrerla para disfrutar de la belleza artística de su arquitectura con tallados ornamentales de columnas y dibujos en madera con tonos amarillo café y negro.
Misión Jesuítica de Concepción
Posee una iglesia jesuítica de estilo barroco (construida entre los años 1752 y 1753, restaurada e inaugurada nuevamente en 1982) construida en nave de tres cuerpos, filas de columnas talladas en madera, altares y pinturas realizadas por los lugareños. Esta iglesia es considerada como JOYA EN LA REGIÓN , contemplarla al atardecer es una vista inolvidable.
Misión Jesuítica de San Ignacio
San Ignacio fue fundada en 1748. San Ignacio, junto con Concepción y San José de Chiquitos, es considerada una de las tres principales Misiones Jesuitas. Hoy en día es el pueblo más grande en todo el circuito misional, con una población de cerca de los 35,000 inhabitants. La cultura en San Ignacio está más cercana a la del Brasil que en cualquier otro lugar en Bolivia, y la gente es de las más amigables del planeta.
Misión Jesuítica de Santa Ana
Santa Ana de Velasco, fundada en 1755, por el misionero jesuita P. Julián Nogler. Es también el asentamiento que posee su iglesia completamente original todavía intacta. Esta iglesia fue construida luego de la expulsión de los Jesuitas en 1767. Santa Ana es un pequeño y tranquilo poblado con escasamente 280 habitantes donde el tiempo parece haberse detenido.
San Miguel fue fundada en 1721 y es una pequeña población, con menos de 5000 habitantes. De modo similar a las otras comunidades de santa Ana, San Rafael y San Miguel es un lugar tranquilo donde el tiempo parece haberse detenido por los pasados 3 siglos. Su iglesia es considerada la más exacta históricamente de todas la iglesias jesuitas restauradas.
Misión Jesuítica de San Rafael
San Rafael, la segunda misión más antigua, fue establecida en 1696. Trasladada una vez en 1701 y posteriomente en 1750, comparte muchas de las mismas características del resto de las misiones: una eterno encanto, vida de vida tranquilo y fidelidad a sus tradiciones inspiradas en los Jesuitas.
San José de Chiquitos, la tercera de las misiones más antiguas en la Chiquitania, fue fundada en 1696. Es una de las cuatro misiones que mantuvieron la ubicación de su primer fundación. La ciudad es bastante tranquila, similar a la Santa Cruz de muchos años atrás: calles anchas y polvorientas salidas de una película del lejano oeste, completa con vaqueros, rancheros y una plaza polvorienta pero encantadora.


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